Me siento, me abstraigo y pienso:
Somos tantas personas, tantas que viven, tantas que sienten y tantas que piensan.
He llegado a pensar que hay distintas maneras de hacer las cosas, se puede hacer lo más fácil, se puede hacer lo natural a la especie, o se puede hacer lo elaborado frente a uno mismo.
Los resultados de mi elaboración han sido grandes, han sido satisfactorios: Me he divertido, he probado cosas que mucha gente no, he echo amigos, he aprendido a mirar las cosas desde campos abstractos de la belleza que podrían hacer que me embobe mirando una cuchara… Pero ahora me pregunto:
Si siempre he tenido un cierto mayor respeto hacia la gente que se elaboraba sus actos, que los creaba o personalizaba para llegar a disfruta grandes cosas, ¿He errado al menospreciar de alguna manera a esas personas que comen lo que les dan echo?
¿Soy yo igual de menospreciable al pensar que las personas que viven a diario “viendo la tele”, comodísimos en su rutina, “ajenos al mundo más allá de sus narices”?
¿Sería mejor que yo, “que puedo decir muchas cosas al respecto” dejase esos aires de “supremacía creativa”, los cuales, para bien o para mal, me impulsan a seguir siendo lo que soy algunas veces (a parte del echo de que me encanta ser así, o eso creo) y adoptase su camino frente a la vida?
Por un lado diría: ¡Sí, claro, cómo no, sentémonos a ver Regreso al Futuro navidad tras navidad!
Pero por el otro diría: Si, pero puede que sin alguien con quien compartir la creatividad el mundo se me hiciese pequeño…
Ahora cualquiera diría: Cómprate una lata de amigos, búscate una novia o … cualquier cosa de sexo y tal…
La verdad esque no sé si solucionaría algo, lo que yo busco es muy específico y el amor… una de dos o lo taparía o, comprendiendo que los aspectos del amor son muy extensibles a la influencia, sería una cosa que siempre estaría reconcomiendome por dentro, lo que necesito son afindades, encontrar gente que disfrute con lo mismo que yo y no sé como buscar, “Buscando entre la plebe puede que nunca encuentres una princesa”…
Es jodido pensarlo, para mí sobretodo por perder esas costumbres mías y adaptarme al sistema…
La esperanza creo que reside en que aquel dicho que puede concluir “…pero en la basura de la plebe pueden crecer margaritas”
No, coño, tacha eso, ¡vaya montón de mierda!
¡Ni plebe ni ostias, joder!
Si lo encuentro, aviso. Y punto.