Porque son los indivíduos los que conformen la especie, aunque como indivíduos nos comportemos muy distintamente a como lo hacemos en calidad de especie.
Si una persona mata una lagartija, puede ser multado por que es una especie protejida. Si aniquila la vida de un indivíduo de esa especie, atenta contra el abstracto de la especie, ya que la supervivencia de esta está comprometida.
Quizás este acto solemne que hacemos como especie dominante de este planeta (dominante porque hacemos lo que nos sale de los cojones) sea otra de los efectos de una causa mayor, de una razón, la cual excruté, excreté y miccioné, por así decirlo en un amargo sentimiento de tristeza y emoción a la vez.
Los seres humanos nos preocupamos por las especies porque nos hemos percatado de que no somos capaces de conservarlas. Nos preocupa que se pierdan, que queden en el vacío, que desaparezcan, que no perduren para conocimiento de futuras generaciones ni para uso lucrativo o lúdico de sus indivíduos. Nos preocupa por tanto, que la especie perdure, que sus indivíduos sobrevivan, mimamos sus indivíduos.
¿Los pollos? Controlamos su ciclo vital, desde el huevo hasta el siguiente huevo.
Es una especie que nos da igual, no va a desaparecer. Los niños del siglo XXII podrán observar las abominaciones genéticas que hacemos con ellos. Es algo totalmente inhumano lo que vive un indivíduo de dicha especie: Nace, engorda, su cuerpo se ve afectado por hormonas que le suministran… pero da igual, es un puto pollo, le cortan la cabeza y acabará en mi plato en 13 días…
Uno se pregunta… Antes de que los primeros Homos domesticaran al primer pollo… ¿Cómo vivían esas malditas criaturas de $deity?
Eso es algo que ya se ha perdido, que da igual, que me duele, que ha alienado la especie del pollo de corral…
¿Por qué la gente escribe sus memorias, cuando se acercan a determinada edad?
Quizás algunos piensen que han vivido mucho, que toda una vida de logros y de cosas bonitas merece la vida no caer en el vacío: vacío identificado con el olvido que acompaña a la muerte y a no haber contado esas cosas nunca.
Cuando se escriben las memorias se tiende a intentar hacer una obra lírica excepcional, que acaba por convertirse en Cómo me molo, cuántas cosas he hecho, Cuantas cosas podían haber sucedido de otra manera, o Qué ignorante/inocente fuí y como me molaba todo.
Es el miedo a que lo que apreciamos, caiga en el olvido, no en la ignorancia, es decir: se pierda definitivamente.
Cuando seamos inmortales, cuando se pueda volcar la memoria de un ser humano a un disco duro, cuando las cabezas se conserven vivas en tarros de cristal… ¿Se escribirán memorias?
Cuando podamos reproducir un ADN elaborando la variabilidad necesaria para generar una especie sana y con ADN fuerte, ¿protegeremos las especies?
Fuí a los bosques porque quería vivir la vida a conciencia, quería vivir a fondo y extraer todo el meollo a la vida, olvidar todo lo que no fuera la vida para no llegar a la muerte descubriendo que no había vivido.