No voy a permitir someterme a los deseos de nadie ni a la realidad de nadie, bastante inestabilidad me produce el simple roce con la realidad del día a día.
Soy una puta desgracia por mis principios, “tu te drogas…” puedes decirme, pero es lo que creo y lo que mantengo en pié.
A mi edad mucha gente ya tendría una colección de polvos y experiencias vanales que contar, las cuales puede que yo añore por envidia o porque en una de las múltiples facetas las considero parte de mi vida, parte ausente.
El problema es que para llevarlas a buen curso hace falta una puta persona, mejor dos, decentes que se entrelacen y cuyas piernas…(CHISTE)…ideologías no estorben.
Siempre he tratado el sexo como una prolongación de mí, de mis sentimientos… Y cuando he tratado de dárselo a alguien, solo ha sido interpretado como una simple búsqueda de placer y/u orgullo. Frustrante, francamente, es ahí cuando uno se plantea si de verdad vale la pena tener ideales
Asique la determinación en la que estoy a punto de condenarme a celibato de putillas dice que o negro o blanco, no voy a confundir términos, una cosa es amor y otra sexo (joder que trauma) Para tener los dos en uno, hace falta lo anteriormente nombrado, no son “pájaros de mi cabeza”.
Todo lo demás queda como sexo o diversión, pero nada más, independientemente del amor o de “eres un cabrón, ¿porqué me haces esto?”
Eso sí, voy a andar con la puta palabra por delante, lo dicho, dicho está. Que nadie reclame sus paranoias bajo chantaje emocional.
Quien no encaje en mi realidad, fuera de toda ella, no pienso volver a adaptarla a nadie y que acabe cual fosil viviente en SU realidad al completo.
P.D. Los juegos de conseguir algo mediante palabras y de enamorar a alguien con artimañas solo por un mero atractivo físico… nunca me han gustado.
Nunca los he usado, si alguien ha podido enamorarse de mí hablando, ha sido porque le ha gustado lo que le he tenido que contar, pero nunca ha sido una mentira, solo he sido yo y mi vida, a quien le guste, tengo un sofá cama de la hostia, velas, sé cocinar algo y puedo pasarme la noche entera hablando y compartiendo lo que esa persona quiera, por el puro disfrute emocional que tanto echo en falta en mi vida…o cosa.